Entre tantos SAIs, ¿Cómo elegir el adecuado? Ahí va una guía rápida

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Hay muchos modelos y opciones, pero en 021 Informàtics te resumimos cómo escoger el mejor para ti

¿Tan necesario es tener un SAI? Escribió Thomas Reid “Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil”. De seguro en el s.XVIII no lo hizo pensando en el mundo de la informática, pero se puede aplicar igual. Todos habremos sufrido alguna vez un apagón mientras terminábamos de meter referencias en una larguísima base de datos; o intentando presentar on-line la declaración de la renta; o cuando creías que ya tenías terminado el trabajo de tantas horas en photoshop… Exacto, los fallos en el suministro eléctrico son el eslabón más débil de nuestros equipos informáticos.

Cerca de la mitad de los problemas físicos en nuestros ordenadores y de pérdida de información en nuestros discos duros se deben a interrupciones o interferencias de la red eléctrica. Y la solución óptima que recomiendan los técnicos de 021 Informàtics es hacerse con uno de estos SAI.

¿Qué es un SAI?

El Sistema de Alimentación Ininterrumpida (SAI o UPS en sus siglas en inglés) es un dispositivo de almacenamiento de energía eléctrica que nos la proporciona desde sus baterías cuando se producen apagones o cortes en la luz.

sai 2Así se logra evitar la pérdida de datos y problemas en el hardware a veces irreparables. En función del modelo que escojamos, también se puede regular el flujo eléctrico de mala calidad. Ésto se consigue controlando los picos de tensión (es decir, las subidas y bajadas) que se dan en la red eléctrica y estabilizando así la alimentación.

Todo esto desemboca en una mayor vida útil de los equipos que protegen.

Tipos de SAI

Off-line o Stand-By: Permiten pasar la corriente eléctrica sin ningún filtro y comienzan a funcionar solo cuando ésta se interrumpe. Protegen contra fallos y picos de tensión. Éstos son los más económicos y por ello los de uso más común y doméstico.

In-line o Interactivos: Éstos son algo más elaborados incorporando un microprocesador que controla las fluctuaciones de la red. Es decir: no solo sirven para alimentar nuestros dispositivos en caso de apagón sino que mejoran la calidad de corriente que les llega.

On-Line: Realizan una doble conversión de la energía eléctrica que reciben, transformándola en continua para después convertirla a alterna de nuevo. Proporcionan energía eléctrica directamente desde sus baterías a la vez que se van cargando de la red eléctrica. Esto garantiza que la protección contra cualquier problema de la red eléctrica sea total.

¿Qué SAI adquirir?

Los principales factores a tener en cuenta cuando vas a escoger tu SAI son básicamente tres:

  • El SAI debe tener la capacidad suficiente para alimentar nuestros dispositivos, por ello es necesario conocer el consumo de nuestro parque informático. Lo común es sobredimensionar la potencia del SAI añadiendo un margen de cerca del 20% al consumo total. Si se prevén ampliaciones futuras (nuevos ordenadores, servidores u otros equipos), deberíamos aumentar ese margen.

    Como referencia, un PC doméstico con monitor LED consume entre 300W y 500W. Un equipo más volcado al Gaming o una estación de trabajo, está entre los 600W y 900W. Los servidores NAS suelen tener consumos de entre 30W y 100W, dependiendo de los discos en uso. Otros equipos domésticos como los modem/router, alrededor de los 25W.

  • Un SAI correctamente dimensionado proporciona entre 5 y 10 minutos de autonomía (dependiendo de la carga). Tiempo más que suficiente para guardar con seguridad la información en uso y apagar correctamente el equipo. Si se necesita un tiempo de respaldo superior, deberíamos escoger un modelo de SAI más potente. Al final, hay que recordar que un SAI no es un aparato para seguir trabajando con el ordenador: para eso están los generadores.

    A día de hoy, casi todos los SAI se pueden conectar al PC simplemente con un cable USB. Y ya incluyen el software de monitorización necesario. Es importante que esté correctamente configurado para asegurarnos de que el programa cerrará las aplicaciones y apagará correctamente el equipo antes de que se le agote la batería.

  • Lo razonable sería adueñarse de un SAI con una toma más de las que necesitamos, por si necesitamos ampliar conexiones en el futuro a través de una regleta. También es interesante conocer el número de tomas protegidas con y sin batería por el SAI para hacer una priorización de los dispositivos a conectar.

    Otros factores para escoger tu SAI (arquitectura, monofásicos, trifásicos, etc.) quedan fuera de esta comparativa. Si tenéis interés en conocer más sobre el tema, podéis dirigiros a nuestro taller de servicio técnico en Sant Cugat del Vallès.

Recuerda que, como siempre, puedes venir a nuestro taller para que nuestros técnicos informáticos te aconsejen y escoger la mejor opción para ti.